El blog

Este blog nació como muchos: para que la familia y los amigos supieran de mis experiencias fuera del país y así no estar contando lo mismo una y otra vez y otra y otra… suena odioso pero de tanto repetir lo mismo, a veces ya ni se sabe a quién se le dijo qué, con qué detalles y qué tono, etc. (o sea sí: la pereza fue la primera motivación para abrir este blog).

Poco original, ¿no? Pero claro: ¡¡¡No fue la única razón!!! También quería tener un espacio para escribir porque esta vez era diferente: me había ido a vivir a Francia y aunque estoy acostumbrada a estar fuera de Colombia, no lo había hecho sola antes, manteniéndome por mi misma, con mi dinero, y habiendo decidido sobre mi propio futuro.

Mi primer paseo en Francia tras haberme mudado a Toulouse: Albi, en el sur
Mi primer paseo en Francia tras haberme mudado a Toulouse: Albi, en el sur

Además, ya había trabajado durante casi tres años como periodista y aunque hice una pausa para estudiar y viajar por Europa sin afanes, me hacía falta contar historias, aunque tal vez no fueran con estilo periodístico sino con uno poco más personal. Pero eso lo iría descubriendo con el tiempo.

Entonces, uno: la pereza. Dos, esta vez era diferente. Tres: no quería perder la práctica de escribir… Y entonces empecé. Fue un proceso lento, no tenía la disciplina, lo veía como un hobby, y escribía de vez en cuando pero nunca con regularidad (relaaaaax).

Leer tutoriales, aprender, empezar, aplicar. Pero nunca fui disciplinada. Y sólo lo publicitaba en mi Facebook personal para que, en efecto, cumpliera el objetivo de tener informada a la familia y a los amigos.

Así empezó todo y por eso, verán un gran cambio desde las primeras entradas del blog hasta ahora: todo ha sido una búsqueda y un proceso de auto-exploración. Del propio estilo, de qué quería contar, y cómo hacerlo.

Me acuerdo mucho de un amigo de entonces que me recomendó sobre todo, no hablar en primera persona. Que si acaso yo era una súper estrella para hacerlo (porque en el periodismo eso es un pecado, a menos que seas un/a cronista mega-reconocido/a, columnista, etc, etc.).

Siguiendo su consejo, empecé escribiendo de manera muy, muy impersonal… hasta que me di cuenta que no! Eso creaba un muro con los lectores. Sentía que estaba poniendo una distancia que no me gustaba, porque vi que para algunos –y me incluyo- es más importante la sinceridad.

Pues eso: no tanto los puntos objetivos sobre un destino, sino cómo le pareció a esa persona, lo que vivió… y si es realmente cierto lo que dicen las agencias, los hoteles, las empresas de turismo (que a veces hablan maravillas, pero generan expectativas exageradas).

En las fotos por supuesto no se ve que Macchu Picchu está llenísimo de gente por todas partes. Lograr una foto sin nadie más es complicado
Las agencias, por ejemplo, no te dicen que Macchu Picchu está llenísimo siempre. Lograr una foto sin nadie más es complicado

La muñeca viajera

 Hasta ahí la evolución en la escritura, pero ¿qué me dicen del nombre del blog? Bueno… fue también una “pensadera” porque leyendo en internet, los gurús explicaban que el nombre era mega-importante y bla bla bla.

Pero a veces quieres empezar ya y la cuestión del nombre te frena. Bueno, pues por esa época tenía muy presente un libro que me había recomendado una amiga, que se llamaba “Kafka y la muñeca viajera”, un texto para niños del escritor español Jordi Sierra.

En él, Sierra contaba cómo el escritor checo Franz Kafka, había consolado a una niña en un parque de Berlín: ella pensaba que su muñeca se le había perdido y él se inventó que en realidad estaba viajando. Y bueno no les cuento más del libro para que lo terminen porque es una ternura, pero ese primer intento de nombre salió de ahí.

Y pensándolo bien, no era lo mejor porque con una prima dedujimos que las visitas que llegaran de desconocidos no serían tal vez las más sanas. “A calzón quitao'”, como decimos en mi tierra: llegaría gente buscando chicas por Internet. Por supuesto, no era el público al que aspiraba llegar.

Entonces, dándole vueltas al asunto, el nombre cambió un par de meses después: “Fénix Trasatlántico”. Lo primero, por aquello de renacer en cada viaje –o resurgir de las cenizas-, y lo segundo, porque seguía en Francia, y el nombre nació en la segunda etapa de mi residencia allí, cuando ya vivía en Estrasburgo.

Pero lo que los expertos llaman “recordación” no era precisamente una fortaleza.

Un día, ya de regreso en Colombia, cuando se me venció la visa francesa, estaba pensando en una “vieja”, que lo utilizamos en mi país para hablar una mujer, sin importar su edad… y se me juntaron los pensamientos con algo que estaba trabajándole al blog.

Así surgió lo de “Vieja que viaja”, que anoté inmediatamente en una servilleta antes de que se me olvidara porque, para los que tenemos memoria de pollo, cualquier buena idea puede desvanecerse (no digo que el juego de palabras sea una genialidad, pero me encantó apenas nació).

Y esta es la identidad definitiva de este blog
Y esta es la identidad definitiva del blog

Desde entonces, es esto que tienen acá, aunque el nombre no ha sido el único cambio. También ha renovado su cara varias veces (como 3), y ya la última, con hosting, siguiendo los consejos de los amigos de ColombiaTB, que ya tenían una buena experiencia acumulada.

Las partes

Sin más preámbulo, vamos a lo más técnico: las partes del blog. Éste tiene varios menús que podrán encontrar así:

  1. Menú superior

Arriba de toda la página, en color negro. Pueden encontrar posts en inglés, en francés, gestionar su suscripción al blog, y ver el histórico de entradas.

  1. Menú principal

Impresiones sobre los destinos que he visitado, en Latinoamérica y Europa. Además, en la categoría de “Cositas varias”, entran sentimientos, tips para viajar, y anécdotas sobre cómo enfrentar el miedo a las alturas, un proceso que sigue en curso. También una breve bio sobre mi, las entradas que tienen video, y cómo contactarme.

3. El contenido como tal

Temas variados, separados por columnas (te invito a visitarlos todos!!!)

        4. Barras laterales e inferiores

Más info sobre entradas recientes, dónde seguirme en las redes sociales, los grupos de blogueros a los que pertenezco, etc.

Aquí, con mis amigas de Colombia Travel Bloggers: Edith, de Mi Viajar; Naty, de Cuentos de Mochila; y Lina, de Patoneando
Aquí, con mis amigas de Colombia Travel Bloggers: Edith, de Mi Viajar; Naty, de Cuentos de Mochila; y Lina, de Patoneando

No siendo más, muchas gracias por leer a esta Vieja que viaja y hacer parte de esta familia que crece día tras día.

¡Buenas rutas!