¿Dónde comprar un Dirndl para el Oktoberfest?

Lo que adoro del Oktoberfest, más que la cerveza (y ya es mucho decir) es el ambiente dentro de las carpas, en el que todos ponen su parte al usar los trajes típicos: el Dirndl, para las mujeres o Lederhosen, para los hombres.

Desde el metro se respira el Oktoberfest, con la gente ya vestida para ir
Desde el metro se respira el Oktoberfest, con la gente ya vestida para ir

Así que desde que supe que pasaría septiembre y octubre en la frontera entre Francia y Alemania, empecé a “gestionar” el atuendo. Es que claro, no era lo mismo sin él… en una primera fiesta de la cerveza ese 2013, la de primavera (Frühlingsfest, en mayo), había ido vestida normal. Esta vez, quería sentirme “de la casa”.

Entonces, empezó la búsqueda. En realidad, cuando se acerca la fecha, los trajes típicos de Baviera se consiguen en todas partes, pero el problema es el precio. En aquella época, vivía en Estrasburgo, e inicié la exploración en Kehl, la ciudad fronteriza en la parte alemana, para ver opciones en las tiendas de ropa.

Y sí, es súper fácil encontrarlos porque están expuestos en los almacenes mayoristas de Alemania. Cortos, largos, de colores verdes o morados, rosados… en fin. Cualquier variedad, disponible en cualquier tienda. Pero no bajan de 100 euros, porque varias prendas hacen parte del traje.

Estos son los trajes originales. Entre las chicas, un amigo aprovechando el desorden
Estos son los trajes originales. Entre las chicas, un amigo aprovechando el desorden

El Dirndl está compuesto usualmente de una blusa blanca; el vestido, que es donde los colores pueden variar, y con la parte de arriba tipo corsé y la de abajo, tipo falda amplia; y un delantal.

Pagar o no pagar es la cuestión

Así, debes decidir si pagar todo eso por un traje de calidad alemana, o el que yo escogí, por menos de la mitad… de calidad china.

Claro, si vives en Alemania y quieres usarlo año tras año, vale la pena contemplar la inversión… pero si estás de paso, sólo lo usarás una vez, y prefieres dedicar tu dinero a seguir viajando, la segunda opción resulta más atractiva.

Entonces, mi elección finalmente fue comprar el Dirndl en Amazon, donde me costó 30 euros. Lo pedí, me llegó a la semana… pero tenía una diferencia abismal con la foto. Resultó como todo en Internet, que nada es lo que parece.

El vestido original de mi amiga versus el chino mío todo-en-uno
El vestido original de mi amiga versus el chino mío todo-en-uno

En vez de las tres prendas, era un solo vestido, con todo pegado. El pedazo de la blusa blanca estaba cosido al supuesto corsé -que no era corsé-, y el delantal era minúsculo.

Pero en fin!!! Se acercaba la fecha y ya tenía mi traje. Lo usé, se me rompió en pleno Oktoberfest (así sería la calidad), lo cosí, y lo volví a vender en una página llamada Le Bon Coin, donde se puede vender hasta la mamá, jeje.

Entonces, nunca perdí dinero porque lo invertido fue recuperado luego, me volví una con aquella masa donde no había espacio para preocupaciones, y como además me había estudiado las canciones típicas, podría decirse que casi, casi había logrado ser de la casa.

Tan de la casa, que ya yo estaba "pegándole" al pollo frito que venden para que baje un poco el alcohol
Tan de la casa, que ya yo estaba “pegándole” al pollo frito para bajar un poco el alcohol

Pero un mal cálculo hizo que tanta preparación se fuera al traste porque la felicidad se aguó el mismo día. Después de lo que me pasó, aprendí que también había que quedarse dentro de la carpa hasta el final pero eso… es tema de este otro post.

¡¡¡Feliz Oktoberfest!!!

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