Viajar en tiempos del dólar caro

Marranito
Los ahorros de mi ‘marranito’ están dedicados a Colombia, por el momento

No cumpliré mi promesa de visitar Nueva York a finales de 2015, como había planeado con una gran amiga de infancia porque, muy a mi pesar, el dólar superó esta semana los 3.000 pesos colombianos.  Devengando en moneda local, ¡no hay bolsillo que aguante!

Quedaré mal también con algo de vergüenza porque pese a que ODIO a los falsetos, entraré pronto a ese desafortunado club. La razón es de peso:

Visa de no inmigrante para entrar a EE.UU. (160 dólares, o sea casi 500.000 pesos) + pasajes + alimentación + transporte + lujitos varios = culebras (deudas) por todas partes al regreso.

Así que -con perdón de Eriong-, he aquí unos tipcillos para seguir moviéndose sin arruinarse en el intento:

  • Viajar en pesos colombianos

Por la venia que a veces hacemos de lo extranjero, nos perdemos de conocer nuestro propio país. Con un dólar tan caro – y un “corralito” viajero autoimpuesto-, es la perfecta oportunidad para conocer destinos nacionales. Los típicos: la capital, la costa Atlántica, Medellín, el Eje Cafetero, etc. etc. Y los no tan típicos: avistar ballenas en Nuquí, conocer la selva amazónica en Leticia, ver el amanecer en los Llanos orientales, bucear en la Guajira, admirar los colores de Caño Cristales, hacer deportes extremos en Santander (haciéndole propaganda a la “tierrita”, jejeje)…

El hermoso pueblo de Barichara en el departamento de Santander (
El hermoso pueblo de Barichara, en el departamento de Santander (“La Tierrita”)
  • Salir del país hacia otros con monedas depreciadas

La depreciación del real, por ejemplo, fue un incentivo para ir a Brasil este año. Hice el cambio del peso colombiano al real directamente, por lo que perdí menos plata que si hubiera cambiado peso-dólar, dólar-real.

La típica foto estoy-posando-pero-que-no-se-note-plis
La típica foto estoy-posando-pero-que-no-se-note-plis
  • Aprovechar la escasez de otros

El dólar puede estar por las nubes en Colombia pero si vamos a lugares donde la moneda está escasa y fuertemente controlada, el “golpe” será sólo en el pasaje porque el costo de vida igual saldrá mega-barato. Argentina, con una tasa oficial que casi nunca aplica y otra que es la más extendida y la más cara, la del dólar blue o dólar paralelo, se perfila entonces como el ejemplo perfecto.

  • Viajar sin visa

Incluso si el destino es caro por lo turístico, si no hay que sacar visa, nos ahorramos una buena cantidad de ‘plata’. Uno de estos ejemplos es República Dominicana, que este año quitó ese requisito para los colombianos.

  • Ahorrar costos

Si definitivamente hay que salir y pagar en dólares (como moneda final), podemos hacer algunos ahorros básicos en los gastos. Por ejemplo, en cuanto a estadía, quedarse donde amigos o hacer Couchsurfing es una opción. O si escogemos hostales, podemos cocinar en vez de comer en restaurantes fuera. Hacer pequeños trabajos, como dar algunas horas de clase de español a cambio de estadía, se convierten en otra solución.

Con la tarjeta internacional de estudiante se obtienen igualmente algunos descuentos, así como los bonos de comida que vienen con periódicos gratis en la calle.

Esas son mis opciones para tiempos de crisis! ¿Y las suyas?

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