Myanmar, el verdadero país de las sonrisas (¡perdón Tailandia!)

Vas en bicicleta, te saludan. Caminas, te saludan. Compras algo, te saludan. Usas falda, o pantalón y te saludan. ¿Hombre? ¿Mujer? También te saludan, y cuando lo hacen, todos se alegran como si jamás sufrimiento alguno hubiera pasado por sus vidas. Con perdón de los vecinos de Tailandia, el lema del “país de las sonrisas” se lo lleva de lejos Myanmar.

Nunca había sentido tanto amor por un lugar desde el primer día. Apenas llevo dos semanas y ya estoy nostálgica de pensar que se me acaba el tiempo de la visa y debo salir el próximo 29 de julio. Porque no me gusta ni lo quieroyo amo a este país. Lo adoro, pese a no hablar el idioma y ser del otro lado del mundo -literalmente-, porque me conecté más rápido con su gente que, incluso, con muchos habitantes de mi propia tierra.

Aún no supero la experiencia en el tren en #Myanmar. Lo hice desde Hsipaw hasta Mandalay. Fueron 12 horas surrealistas entre piñas, sacos, cigarros birmanos y familias enteras comiendo en el mismo vagón. Yo era la única extranjera (porque todos prefieren irse en primera clase) y pese a ello (o tal vez por ello) me dieron de comer durante todo el trayecto… En algún momento dejé de negarme porque tampoco quería parecer poco amable… y acá la gente es tan bella que por nada del mundo quisiera parecerles antipática!!! Así que a comer y a dormir en las sillas de madera, como ellos. Fue genial, y entre paisajes de ensueño y vértigo, no me pude despegar de la ventana en esa larga jornada😍. 🇬🇧I still think about the amazing experince that was taking the train in Myanmar. I did it between Hsipaw and Mandalay. 12 surrealist hours among pineapples, a lot of bags, burmese cigars and a lot of families who ate from their sauce pans in the same wagon. I was the only foreigner (all of them bought in first class) and despite that (or because of this), they gave me food during all the route. At some point I just stopped saying "no" because I didn't want to be rude and just ate and slept in the wooden seats, like them. Incredible experience! With breathtaking and pretty scary landscapes at the same time😍 #southeastasia #travel #backpacker #viajar #viejaqueviaja #sinfiltro #nofilter

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Ya me lo habían dicho algunos viajeros cuando estaba en Tailandia y en Camboya. Siempre hacían la misma cara cuando hablaban de Myanmar… parecía que estuvieran soñando. Como cuando una sonrisa surge de la nada al evocar momentos de rebosante felicidad, de aquellos que no se dan todos los días.  Y me daba curiosidad, por supuesto, pero no imaginaba hasta qué punto yo también haría la misma cara incluso sin haber salido de su territorio.

Myanmar es auténtico, original, especial. Las garras del turismo masivo que se aprecian sobre todo en el sur de Tailandia no han llegado por esta zona – a excepción de Bagan, cuyo acoso al turista relataré en el próximo post-, aunque fácilmente dentro de unos años podría hacerlo (y por eso, lo mejor es visitarlo cuando antes!!! Si necesitas saber cómo tramitar la visa, acá te explico todo).

Sus habitantes, en un país tan grande, son demasiado variados. Diferentes mentalidades y culturas (sobra hacer énfasis en la violencia por motivos étnicos que el país vivió durante décadas) pero algo en común, perceptible en el oriente, sur, centro – que es lo que he visitado hasta ahora-: la amabilidad birmana.

Humildes pero siempre destilando entusiasmo, y con un brillo en los ojos inusual. Felices con tan poco, ellos sí que saben cómo dar lecciones de vida. Sobre todo a quienes nos quejamos de todo y de nada – o nos quejábamos, porque este viaje me ha enseñado a desprenderme de tantas cosas materiales y de preocupaciones estúpidas, que ya siento que puedo hablar en pasado-.

Entonces, visitar Birmania resulta indispensable, pese a ser un país aún desconocido para muchos mochileros del sudeste asiático.

*English below De verdad que no hay palabras para describir este país. Tanta belleza junta parece que no fuera de este mundo!!! Ayer, #Mandalay me regaló este atardecer. Es el puente de madera U Bein, en esta ciudad del centro de #Myanmar, y tiene 1,2 km de extensión, el más largo y más antiguo de este tipo en el mundo (según dicen acá). Fue construido también hace más de un siglo y algunas partes tienen ya refuerzos en cemento. Qué locura todo lo que he visto en tan poco tiempo… y pensar en lo que aún me falta… uffff!!!! 🇬🇧 I truly have no words to describe such a beautiful country. All that beauty concentrated in one place doesn't seem to be real!!! Yesterday, Mandalay gave me this present: a #sunset in the U Bein bridge, in this city of central Myanmar, which has 1.2km long. The longest and oldest of its type in the world, according to the people here. It's crazy thinking about all that I've seen here in such a short period of time… and what I still have left. Wow! 😀 #nofilter #sinfiltro #travel #travelphotography #photography #picoftheday

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¿Por qué no es tan popular como otros del sudeste asiático?

Hay varias razones:

1. El tipo de turismo por acá está lejos del descontrol y la fiesta desenfrenada. No verás a viejos extranjeros buscando jóvenes locales o niños, ni bares gigantescos, ni discotecas llenas de ladyboys ni extranjeros perdidos de la borrachera por las calles. Birmania es, más que todo, un destino cultural y de naturaleza.

2. Es más caro que otros cercanos. Hablando en precios de alojamiento, mientras que en el norte de Tailandia puedes conseguir un super hostal por 4 USD, en Myanmar los hostales rondan entre los 8 y 15 USD (en Bagan, hasta 20 USD por una sola cama en dormitorio). Y eso, porque en ciudades más pequeñas, como Hpa An (cerca a la frontera suroriental), lo más probable es que únicamente puedas conseguir una habitación privada. Como son sitios aún no adaptados para el gran turismo, no tienen la infraestructura tan desarrollada y por eso los precios suben. Sin embargo, experimentar tanta belleza junta vale el precio de la estadía.

Por otro lado, la comida sigue siendo igual de barata.

3. La visa de turista también puede ser más cara y corta respecto a lo que ofrecen otros países. En Tailandia, por ejemplo, los colombianos tenemos dos meses (por 40 USD) desde que entramos al país, con posibilidad de prorrogar sin salir. En cambio, en Myanmar pagas 50 USD por 28 días. Sobra decir que si tienes otro pasaporte, puede que no necesites visa en Tailandia, como sí la requieres en Myanmar.

4. El transporte es más complicado. Aunque te puedes mover en bus, tren o avión, hacerlo como los locales es más difícil porque no todas las vías están habilitadas para los extranjeros. A veces los buses hacen vueltas impresionantes, cuando en la aplicación Mapps.me ves otra ruta muchísimo más corta. Por ejemplo, del Lago Inle a Hsipaw, me aparecía 3 horas en carro particular. En bus nos echamos unas 15 horas porque se fue hasta Mandalay y volvió a subir.

Los trenes tienen una lentitud que solo calman los paisajes de ensueño y la hospitalidad de sus pasajeros.

Buenaaaas… por acá venciendo miedos!!! Adivinen qué sigue después del túnel…😲😲😲😲. El viaducto de Gokteik fue construido por los británicos hace 118 años, cuando Birmania todavía de su dominio (y sí, aún funciona!!!). El tren pasa muuuy lento, lo que da cierta seguridad… aunque no se sabe qué es peor, si pasar lento o pasar rápido por semejante vía, jeje😅. 🇬🇧Time to beat up some fears!!!! So guess what comes next after the tunnel…😲😲😲. The Goiteik viaduct was built 118 years ago by the British when #Burma was still under their power (and yes, it still works!!!). The #train goes really slow, which gives some kind of security… but you don't know what is best, if going fast or slow through such a rail😅. #travel #viajar #viejaqueviaja #backpacker #sunday #sundayfunday

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5. Como el turismo no está tan desarrollado, sus beneficios tampoco lo están. Así que si quieres algo extremadamente limpio y espectacular, prepárate para pagar aún más que en otros lugares. Los hoteles baratos no son buenos y debes estar dispuesto a hacer omiso a comodidades si quieres centrarte en todo lo que este país tiene para ofrecer.

¿Myanmar o Birmania?

Depende de cómo lo veas. En una historia extremadamente resumida, Birmania fue colonia británica, luego ocupada por Japón en la Segunda Guerra Mundial. Luego, ya independiente, fue gobernada por una junta militar, que fue la que le cambió el nombre a Myanmar (1988). En 2011 empezaron las reformas de apertura con un gobierno civil, aunque el nombre oficial no volvió a cambiar.

Así que para los opositores, Myanmar es sinónimo de militares y dictadura. Sin embargo, al preguntar a nuestra guía de un trek maravilloso (sin hacer alusión a la política) cuál de los dos nombres prefería, respondió que mientras Myanmar incluía a todas las etnias del país, Birmania no lo hacía. Así que… hay gustos para todo.

Un país inmenso, lleno de contrastes, pero sobre todo… de mucha felicidad. Pese a su imperfección, minúscula frente a su grandeza, solo reitero que… ¡es inevitable rendirse a sus pies!

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